dimecres, 9 de novembre de 2011

Con Tiburones en Isla Providencia, Colombia

Hola desde la isla de Providencia, antigua base del capitán Morgan y sus piratas.

No acabo de dicidir si Providencia me gusta o no me gusta.

Por un lado, la isla es preciosa, un edén, tiene la tercera barrera coralina más grande del mundo y los colores del mar son preciosos, con mil tonos de azul y verde, ideal para fotos. Las aguas son transparentes e insultantemente calientes, y las playas son idílicas de arena blanca con cocoteros como en las típicas postales del Caribe, y sin ningún bañista. Cuando digo ningún es ningún. La isla está salpicada de casitas entre los cocoteros, y en toda ella sólo viven unos 4000 habitantes.


Por otro lado, aquí no hay casi turismo (en la avioneta de San Andrés veníamos sólo como 8 personas, contando un bebé!) ni tráfico. En mi hotel sólo hay 3 inquilinos (contándome a mi), y no hay NADA que hacer a parte de bucear. Además la gente local es muy suya y no se relaciona mucho con los turistas (conmigo, porque no hay muchos más!) y estoy empezando a tener complejo de invisible, ya que hacen como si no estuviera ahí, apenas me devuelven los saludos (como mucho un "Yeahh, man"), y muchos apenas hablan español (son raizales). Sólo he podido hacer un amiguete (el capitan del barco), con el que ayer fuí a hacer unas cervezas al bar rasta de Roland... algo es algo. 


Aquí todo es muuuy tranquilo, esta peña se pasa el día tumbada a la bartola viendo pasar el tiempo (que por cierto, aquí pasa muy a poco a poco)... me estresan! de tan desestresdados que son. Su ritmo es como una décima parte del ritmo en San Andrés, que a su vez es como una cuarta parte de Colombia, que a su vez es como la mitad del nuestro :-). El primer día por ejemplo quedamos a las 9 para bucear, y acabamos saliendo a las 11:30...

Conclusión, una isla ideal para venir en pareja, pero no para un viajero sólo como yo y en temporada baja. Suerte del buceo...
Ah además, de tan salvaje que es la isla, está plagada de mosquitos!.

Las immersiones al menos son excelentes. El primer día bajé a -44m en la primera, y en la segunda estuve nada menos que 80 minutos! El segundo día estuvimos en un barco hundido (un pecio), y hoy ha sido increible... hemos visto nada menos que tiburones (Grey Reef Sharks), barracudas, morenas, langostas, hemos entrado en 2 cuevas (una de ellas por la que casi ni pasaba) y hasta hemos visto una estátua de Jesús sumergida. De las mejores immersiones de mi vida.



Au, que ja arribo!

diumenge, 6 de novembre de 2011

Dejando San Andrés...

Yaah, man!

San Andrés me ha encantado! Los últimos días me han surgido planes espontáneos superauténticos. Anteayer alquilé un scooter para dar la vuelta a la isla de San Andrés y fuí parando por las impresionantes playas y otros sitios que me gustaban (Rocky Cay, San Luis, el Hoyo soplador, West View, etc). Después de comer decidí volver para el centro, pero cuando iba ya de regreso, vi a un chaval que hacía autostop (pedía chance, que se dice aquí) y como no tenía nada mejor que hacer lo paré. Resultó que el chavalín iba a comprar carnaza para pescar y le  pregunté si podía pescar con él a cambio de que lo llevaba en la moto, a lo que óbviamente dijo que sí, con lo que acabé el día pescando tranquilamente en un sitio precioso que se llama la Ensenada del Cove viendo la puesta de sol... bien bueno! y encima pesqué! (2 pargos, un chop y un jurel). Jornada redonda.


Ayer tenía un posible plan para bucear en Cayo Bolívar pero al final no pudo ser, y cuando ya pensaba que se me perdía el día, me propusieron ir a visitar la laguna Big Pond y La Loma (el pueblo donde viven los raizales y donde prácticamente no entran los Colombianos y menos los turistas). Fuí con una compañera del hostel (Debora, la inquilina número 2), una empleada del hostel (Rosario) y su primo Shine, un raizal (isleño) muy peculiar que nos explicó que cuando era más joven había trabajado de gigoló y en otros "trapis" digamos... de "soporte logístico" a lanchas rápidas (ya imaginaréis para qué). En la laguna por suerte pudimos ver babillas (caimanes pequeños).


Después de la visita a la laguna el primo y un amigo suyo que era chef nos prepararon un "rondón" auténtico de pescado y pigtail en un descampado de La Loma con otros amigos suyos raizales y mediorastas que se apuntaron. Fué una jornada muy isleña: relax, comida y ver pasar las horas escuchando como los raizales hablaban en criole. por cierto, el rondón estaba muy sabroso, pero debe ser el plato más pesado e immenso que me he comido en la vida : caracol (de mar) +pigtail(cola de cerdo) +pescado +fruta de pan +patata +platano +banano +cebolla +pasta de arepa (dumpling) +yuka. Aligual Cris se lo hubiera comido!! jajaja. Tan heavy era el rondón que hice una siestecita y me desperté a las 10 de la noche... ni cené!
 

Qué pena marcharme de aquí... Me lo he pasado y me han tratado muy bien gente del hostel El Viajero (además al final he conseguido la camiseta y me han hecho la foto de cliente número 1 jeje) y la verdad es que San Andrés es muy bonito y auténtico Caribe, ojalá pueda volver algún día. A ver Providencia, que dicen que es mucho más tranquila y más auténtica, espero no aburrirme...

dimecres, 2 de novembre de 2011

In San Andres Isla

A la orden! Ahora escribo desde la Isla de San Andrés en el Caribe Colombiano (aunque en realidad está mucho más cerca de Nicaragua que de Colombia) y por desgracia los días que me quedan me toca hacerlos solito, ya que Cris se ha tenido que volver para currar y levantar el país... snif snif.

La llegada a San Andrés fué como un poco triste. Llegué a la isla con gastroenteritis y después de casi 2 días sin comer. No encontré habitación en los 2 o 3 primeros hoteles que miré (los que salían en la Lonely) y me tuve que meter en un cuchitril baratito para al menos pasar la primera noche, ya que al llegar se puso a llover... y encima solo... un desastre, vaya.

Pero bueno, al día siguiente todo mejoró sustancialmente. Por la mañana fuí a bucear por los corales y conocí a una pareja de mexicanos de 50 tacos muy simpaticos (Fran y Jorge), que son con los que estoy buceando el resto de días.


También cambié el cutrehotel por un hostel nuevo (El Viajero, os lo recomiendo) que aparecía en una tarjeta que Cris encontró en Cartagena y que lo inauguraron ayer mismo y es el primer hostel de la isla. Lo bueno es que soy su primer cliente, he inaugurado la recepción, las habitaciones, la cama, las sábanas, el bar y hoy he inaugurado incluso la bolsa de Kellogs para desayunar. La verdad es que estoy como un rey (y eso que soy republicano). Además, como no tienen todas las habitaciones acabadas (todavía están en obras) me han puesto en una habitación solo, con baño para mi, TV TFT, AACC y hasta caja fuerte... por 30000 pesos (como 11 Euros)... y además tengo todo el personal para mi!!!! jajaja soy un crack. Por cierto, lo bueno es que es un hostel, no un hotel, con lo que hay un buen rollo increible, y como no hay inquilinos, me he hecho amiguete de los empleados (Uruguashos, Argentinos y Colombianos) y de los propietarios (Fede y Lucho, con los que comí ayer y tienen como 9 hostels en Suramerica)... Me han dicho que incluso me harán una foto como el primer cliente y la colgarán allí jeje, a ver si además les saco una camiseta o algo.


De momento mi vida aquí es bastante tranquila. Por la mañana buceo, voy a almorzar con los empleados del hostel si alguno está libre, por la tarde me voy a la playa a leer un libro o de compras por el centro y a revisar el correo, y a cenar con los del hostel again. No me puedo quejar.

San Andrés es muy bonita. La ciudad principal al principio choca un poco y es más bien feilla, como un Andorra en pequeño (San Andres es puerto franco y no paga impuestos, tipo Canarias) y está todo lleno de bazares, tiendas de electrónica, ropa, deporte, etc... tiene bastante vidilla y lo curioso es que la mayoría de tiendas son de "los turcos" (aunque en realidad creo que son libaneses). Los edificios también son bastante cutres y de hormigón tipo Andorra excepto en una pequeña zona peatonal que hay... eso sí, con un paseo marítimo muy chulo con palmeras cocoteras y 30º. La playa es muy bonita, de arena blanca y justo delante hay un cayo (Johnny Cay) también chévere. También son muy bonitos los vecinos cayos de Aquario y Haynes Cay, donde la gente va a caretear (snorkel).



El ambiente de la isla es como medio rastafari, muy parecido al de Puerto Viejo en Costa Rica o al de Belice (o Jamaica supongo, aunque no he estado). Los raizales (nativos) hablan un idioma propio que se llama Criol, y es como un inglés hechao a perder con algo de francés y español y con mucho acento a lo señorita escarlaaaata y Pitbull,  escuchan Reggae y dicen Yahh man!. La verdad es que no se entiende nada excepto alguna palabra puntual como fotitú-fotití (fourty two - fourty three).

Aquí me quedan todavía 3 días, mi intención es bucear mañana (iremos al otro lado de la isla), y al día siguiente intentaré alquilar una scooter para dar la vuelta a la isla. A ver si consigo a alguien que se apunte, que solo me da palo. El último ya veré... y luego a Providencia, la guarida del Capitán Morgan.

Ja queda poc!

dimarts, 1 de novembre de 2011

In Ciudad Perdida y Machete Pelao

Después de unos días de relax en las playas de Tayrona, empezamos el tour/treking hasta la Ciudad Perdida de los Tayrona, también llamada Teyuna.

El tour es bastante hardcore. Son 6 días de caminata de entre 4 y 7 horas diarias, 100% subidas y bajadas. Esta gente no sabe lo que es un camino plano?? Y cuando digo subidas son... subidas de verdad, como del 30% o más.

El treking fué muy especial, tanto por el paisaje y el destino, como por la compañía de Cedric "el Chamán" (suizo de padre catalan) y Nick "el Comilón" (inglés), como de los guías Jose (alias el Mono) y sobretodo Miguel (alias Chirrete o Cantinalhombro). También por todo lo que nos pasó, entre otras cosas vimos 5 serpientes mortales : 2 serpientes mapaná (si te pica en 24h estás muerto), una culebra rabia amarilla, una culebra pudridora y una serpiente coral (alias 7 pasos, que es lo que tardas en morir)... y eso que Cris le tiene terror a las serpientes... Murphy...

El primer día, y después de una hora en 4x4 por caminos de cabra, llegamos al pueblo de salida que se llama Machete Pelao... jajaja cómo no! El pueblo en realidad se llamaba Mamey, pero le llaman Machete Pelao (o Machete) porque hace unos años (no tantos) sus habitantes resolvían todos los problemas a Machete... problemas como visitantes que no conocían. Hace 15 años toda la zona del Parque Nacional Sierra Nevada de Santa Marta era zona coquera (donde plantaban coca, vaya). Machete Pelao es un pueblo muy curioso, es el típico pueblo que te imaginas en una peli de narcos colombianos en medio de la montaña: una sola calle asfaltada pero sin ningun coche, algunas gallinas, algún perro tumbado a la sombra, algún niño jugando medio desnudo en la calle, algunos jóvenes jugando al billar con música regetón a tope... yo no ví a nadie currando (ni estresado). Por cierto, no hace tantos años había paramilitares y guerrilla correteando y pegándose tiros por allí, aunque ahora en teoría está controlado por el ejército y es "seguro".

A partir de Machete Pelao, ya no pasan los 4x4 y toca empezar el treking, y para ponernos suavecitos, se empieza con un subidón de 1'30h como del 30% mínimo que la llaman la "amansa guapos".



Esa noche (y la última) dormimos en las cabañas de Donde Alfredo en hamacas con mosquitera casi al aire libre. Antes de dormir, al guía no se le ocurre nada más que avisarnos de que vigilemos las cosas porque hay "mucho amigo de lo ageno", y claro, lo que tenía que pasar... pasó. A media noche, y con oscuridad absoluta, Cris me despierta totalmente aterrada diciéndome que hay alguien en las hamacas y que le han tocado la hamaca para ver si había alguien, y al decirme eso yo también noto un movimiento a mi lado, un ruido como de bufido y veo una linterna. Tal pánico tenía Cris que no podía ni salir de la hamaca ni casi hablar. Con lo que nos había dicho el guía, la explicación era clara : ladrones buscando robarnos las bolsas o algo peor!... como Cris no podía ni moverse del miedo, cogí la linterna y fuí a investigar (algo cagado de miedo), y al final ví que había un buey rondando por allí y que el muy cabrón había entrado donde las hamacas... pero... y la linterna que ví? de quien era?  No pudimos dormir el resto de la noche escuchando los mil ruidos de la selva y otra vez la linterna que se encendía de vez en cuando... hasta dormimos los dos en la misma hamaca :-). Al final, al día siguiente nos explicaron que había sido un mozo de la casa que iba vigilando para que el buey no volviera a entrar... que cabrones... podrían haber avisado!!! nosotros ya nos imaginábamos troceados a machete!

En Donde Alfredo conocimos a su hermano Don Elibardo, un señor campesino o más bien terrateniente muy culto y muy interesante, que nos explicó que vivía sólo y que tenía 3 hectáreas de terreno, donde antes había cultivado marihuana (3 hectareas son casi 3 campos de futbol de maría) y luego coca, y que ahora se había pasado al café. El hombre lo explicaba como si fuera normal, como quien planta patatas o lechugas...

El resto de los días el treking fué algo menos duro, aunque cruzamos varios ríos (algunos en cable y otros a pié badeando con agua hasta la cintura), acantilados, selva, vimos serpientes mortales, etc. La verdad es que es algo peligroso y tiene ciertos riesgos, no es un Camino de Santiago, vaya.




Tambien pasamos varios poblados indígenas (indígenas de los de verdad, de la etnia Kogui, con tradiciones ancestrales muy curiosas como el Poporo).

El cuarto día llegamos por fin a la Ciudad Perdida (alias Teyuna, Ciudad Mosquito o Infierno Verde), re-descubierta por los huaqueros (saqueadores de tumbas y buscadores de oro) y ahora protegida por el ejército Colombiano... pero antes nos esperaban todavía 1800 escaleras abruptas de la leche. Eso sí, una vez arriba es espectacular... no es el Machu Pichu en cuanto a complejo arquitectónico, pero es también muy bonito por el color verde de todo el complejo, por su frondosidad (las ruinas están redeadas de jungla) y por lo difícil de llegar allà.


  
  

La última noche... cómo no... destapamos unas botellas de Ron Colombiano y nos pegamos unas buenas risas con los compañeros (amigos!) de viaje y con los guías.

Para mí la vuelta fué un poco jodidilla, el penúltimo día, al ayudar a Cris a cruzar un riachuelo, mi rodilla mala dijo "basta!" con un crec, con lo que tuve que utilizar la buena el resto del día (todo subidas), y al final me casqué también la buena... no os explicaré el último día cuando tuve que deshacer la "amansa guapos" pero en bajada...

Conclusión: el treking espectacular, aunque para hacerlo sólo una vez en la vida... muy duro como para disfrutar el camino.